Vicente – Ibiza

Cada día el escaparme en busca de nuevas calas y rincones era mi ritual. Este día en particular me tropecé con Vicente en una de las calas y puertitos de pescadores. Vicente, muy simpático, se acercó a preguntarme por mi cámara mientras allá yo me enrevesaba entre unas rocas para hacer una foto del paisaje tan espectacular.

Desde que levanté la mirada y vi aquellas sandalias pesqueras y unas gafas de bucear amarillo fosforito colgando de su mano sabía que tenia delante mío un personaje digno de fotografiar, y de conocer. ¡Me trajo tantos recuerdos a mis veranos de pequeña en la playa! Y allí según le explicaba a Vicente que las fotos eran para mí, para mi banco de recuerdos y para satisfacer mi pasión por la fotografía el se ofreció a enseñarme los rincones que por esa zona se hallaban.

La verdad que en ningún momento me inspiró desconfianza, y el señor era muy amable. Hasta me dejó robarle un par de retratos mientras me contaba que había nacido en esa zona y había sido pescador y constructor. Se divagaba contándome que este es su rincón y que no mucha gente lo conoce ” no vayas y pongas dónde está esto ni cómo se llama en tu pie de foto” y allí siguió indicándome caminos y rincones a cada cuál más bello. Que simpático este señor Vicente, y cuánto le agradeceré eternamente esos calas que me regaló con la esperanza de que no lo compartiera con mucha gente. Y por eso, no comparto el nombre ni la zona, porque fueron uno de los mejores regalos que un extraño me hecho. Esas increíbles calas, esos bruscos acantilados llenos de belleza y esas aguas tan cristalinas y acojedoras se han quedado para siempre grabadas en mi memoria.

¡Gracias Vicente!

Every day a escape in the search of new coves and beaches was my ritual. This particular day I stumbled upon Vicente in one of the calas and little fishing port. Vicente, very friendly, came to ask me about my camera while I twisted myself between rocks in order to take a picture of such spectacular landscape.

The minute I looked up and saw those old school sandals, and a neon fishing snorkeling hanging from his hand in front of me I knew I had a cool character to photograph, and to get to know. It brought so many childhood memories of my summers at the beach! And there as I was explaining to Vincent that the photos were for me, for my memory bank and to satisfy my passion for photography he offered to show me the places that were in that area.

He inspired a lot of trust, and the gentleman was very friendly. He even let me steal a few portraits as he went on to tell me that he was born in the area and had been a fisherman and builder. He rambled telling me that this is his corner and not many people know about it “do not go and share where this is or what it is called on your photo caption” and he continued to show me little roads and corners each more breathtaking than the other. Ths guy, Vicente, was so nice! I will be eternally grateful for the beaches, hikes and secret spots he shared with me in the hope that I did not share with many people. And so, I do not share the name nor the area, because they were one of the best gifts that a stranger has ever given me. These amazing coves,beaches,little secret spots, such abrupt cliffs full of beauty and such clear and welcoming waters have been forever etched in my brain.

¡Thank you Vicente!

Vicente- Ibiza

Vicente- Ibiza

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